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Los desafíos de hacer periodismo en el conurbano

Los desafíos de hacer periodismo en el conurbano

 

Cinco comunicadores compartieron sus experiencias como periodistas locales y residentes del Conurbano, cuestionando y repensando los contextos de pobreza, de solidaridad y de compañerismo que atraviesan a la zona.  

 

Por Lucía Frías y Joaquín Volpacchio.

 

 

La celebración de la semana del periodismo reunió a un nuevo panel, en esta ocasión, integrado por Christian Thomsen Hall, periodista que desarrolla su trabajo en el “La Noticia 1”, diario del Conurbano que busca visibilizar los problemas de esa zona; Mariano García Realini, quien trabaja en el programa “Somos Noticia” que tiene lugar en Cablevisión Flow; Alejandro César Suárez, dueño hace más de 65 años del diario fundado por su padre “Mi Ciudad” y Federico Tremouilles, del diario “Primera Sección”.

“Una persona del Conurbano cada cuatro horas pierde la vida en el Gran Buenos Aires. Más de 2000 personas mueren al año en la Provincia de Buenos Aires, el 80% ocurre en el Conurbano bonaerense. El 30% del conurbano es pobre, uno de cada 3 chicos nace con problemas en la alimentación”, comenzó a precisar Thomsen Hall acerca de la “complicada” situación que caracteriza a algunas zonas más vulnerables del Conurbano Bonaerense.  En cuanto a Florencia Varela, César Suárez, residente y periodista de la ciudad, sumó a la alarmante descripción: “El 70% de la gente no tiene cloacas, más de la mitad de la ciudad no tiene asfalto, y te puedo hablar de seguramente más del 20% no tiene agua potable”.

La moderadora planteó el primer punto de debate:   los medios locales como un servicio para las personas. “La gente que necesita ayuda se comunica con nosotros”, explicó el profesional de “La Noticia 1”, que además puntualizó que los temas de salud y la falta de medicamentos se presentan como el problema más recurrente. “Pasa de ser tu trabajo a ser una cosa prácticamente que lo hace por uno mismo, con tal de ayudar”, exclamó.  La moderadora, haciéndose eco de este comentario, reflexionó sobre la cercanía que tiene el vecino con el medio de comunicación “de ir a informarse, de querer saber qué pasa en la zona, o de pasar un aviso”.  Estos medios cuentan con audiencias fijas, integradas por personas que se conocen entre sí, con una vecindad especial. Los oyentes de la radio conocen las secciones, los horarios. Exigen informarse sobre los cumpleaños, los nacimientos y las muertes. “Esa cercanía tiene que ser el diferencial de un medio de comunicación a nivel local”, subrayó García Realini.

Por su parte, Federico Tremouilles comentó: “Nosotros nos comprometemos mucho más con las personas que los medios nacionales, las emociones nos juegan una mala pasada”. Lo cierto es que detrás de esa “red de contención” y familiaridad, hay desventajas. César Suárez agregó: “Nosotros escribimos una denuncia contra alguien y nos conocen la cara. Saben a qué escuela va nuestra hija, saben a dónde nos movemos, saben a dónde vivimos, y al periodista nacional muchas veces no se lo identifica como a nosotros”.  Sin embargo, la otra cara de la moneda no deja de ser gratificante: “Al lado de esto que es lo malo, digamos, tenemos lo bueno, que es la contención que decía, toda la red de gente. Nosotros tenemos familias que ya es la tercera generación que sigue al diario. Leía el diario los abuelos, los padres y ahora los hijos”.

Los periodistas denunciaron una falta de acceso a la información pública que, en ocasiones, complica su labor: “La información no es todo lo transparente que tendría que ser por parte de los organismos estatales. Seguimos en blanco y negro y tendríamos que pasar a color para poder ser un poco más transparentes en lo que tiene que ver con la difusión de la información desde los municipios, los organismos provinciales”, cuestionó Tremouilles. Y agregó: “La verdad es que a uno lo que le gustaría es poder darle un mayor espacio a la información del Conurbano, porque creo que allí está el foco del problema y también de las soluciones del país”.

 

Coronavirus y el Conurbano

 “Estoy viendo el dolor de un montón de comerciantes que tienen que cerrar sus puertas. La angustia que tienen ellos, la falta de respuestas y ayuda del Estado que no llega”, narró Tremouilles. Los resultados del Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio se ven reflejados principalmente en los sectores que ya se encontraban dañados por la ausencia estatal. El papel de los periodistas del Conurbano es comunicar, con angustia y confusión, el cierre de los comercios a los que ellos fueron desde que eran pequeños, aquellos que guardan una historia llena de nostalgia y recuerdos.

“Pudimos ver los que han llegado desde Europa, desde el Caribe, cómo han sido alojados para hacer la cuarentena en hoteles cinco estrellas mientras que en el Conurbano, cuando se detecta un caso positivo, lo que se hace es cerrar el barrio”, cuestionó Thomsen Hall. Y arrojó: “Nos encontramos con municipios muy grandes, con muy baja infraestructura, con mucha cantidad en cuanto a densidad poblacional, que están muy atrasados y están  atrasados hasta en política, porque hay muchos municipios que se manejan como si estuviéramos en la década del 90”.

Los invitados también conversaron sobre la estigmatización del Conurbano. Cuando los sectores se convierten noticia en los medios nacionales suele ser por “lo malo” y lo “policial”, nunca se mencionan los aspectos positivos, como las personas trabajadoras, los deportistas, el progreso de la gente y sobre todo la solidaridad.

Otro de los temas que se desarrollaron fue la relación política, con los municipios, por parte de los medios locales. En tiempos donde la pauta privada decrece, no queda más remedio que acudir a la pauta estatal, que regula y cambia lo que se debe comunicar. Por más que los medios en los que los invitados trabajan no se manejan de igual manera, todos acordaron en que es necesario “ampliar y no quedarse atado a depender del municipio, porque la idea es más que nada ampliar ese espectro para tener total libertad a la hora de publicar”, según mencionó Thomsen Hall. El terreno del financiamiento en el futuro es un enigma. Lo que sí se sabe es que se van a tener que conseguir herramientas para que se logre financiar el medio sin la necesidad de depender totalmente del poder político.